Busco un lenguaje arcaico. Creo en la sensibilidad oculta de las cosas

Seguir la Voz Interna: Un Viaje de Descubrimiento

Saben… cuando elegí el camino de la fotografía ni si quiera sabía que existía algo así como “ser fotógrafo” y menos “ser artista”; en realidad, todo comenzó una tarde que llegué temprano del secundario y prendí la tele para que hiciera un poco de ruido -raro en mí porque no me gusta ver televisión- y en ese momento apareció el documental de una fotógrafa que estaba en un desierto ya por abandonar su trabajo, porque “no había nada que fotografiar allí”, y de la nada, un animal se asomó por el espejo retrovisor de su camioneta y la fotografía apareció ante sus ojos. Recuerdo que ella se preguntaba, incluso mucho tiempo después, de dónde había salido aquel animal en un lugar en donde ella estaba segura de que “no había nada”. Y desde ahí, esa cuestión de lo que está y no podemos ver, me ha tenido en desvelo.


En el momento en que ese suceso ocurrió tuve una intuición y la seguí ¿qué hubiera pasado si no la hubiera seguido? Supongo que hubiera vuelto a mí una y otra vez, hay experiencias que el alma desea y comprender los deseos del alma es la forma de saber que el camino es el correcto.


Y ahí emprendí el viaje… Al tiempo de estar estudiando fotografía me empecé a entusiasmar con el estudio fotográfico, ahí fue que me di cuenta que no era para mí andar por safaris en África esperando a que aparezcan animales, entonces la fotografía publicitaria me guiñó el ojo, y fue a lo que me comencé a dedicar. Unos años más tarde me inscribí en la escuela de Bellas Artes y comencé a experimentar sin parar, en los 3 años de carrera mi única “obra” fue la tesis, no se si puedo considerar que era obra lo que hacía anteriormente, yo quería ver que pasaba si mezclaba esto, aquello y lo otro y luego ver cómo la magia aparecía ante mí (no voy a negar que hice desastres creativos jaja)


Y fue ahí, después de hacer la tesis, que me inscribí a un concurso de arte y salí seleccionada. Creo que ese concurso fue más importante de lo que pensé en ese momento porque unas semanas después salí -junto al grupo seleccionado- en la tapa de Espectáculos del diario La Voz del Interior como las Nuevas Generaciones del Arte…Y creo que esas cosas llevan a uno a reflexionar ¿era una nueva generación del arte? MOMENTO ¿era yo una artista? Y así como lo leen, después de que terminé dos carreras artísticas me di cuenta que sí podía ser artista, y ahí empezó todo un camino asombroso del cual jamás olvidaré.


A veces la vida nos presenta caminos que parecen encrucijadas, donde las decisiones no siempre son claras y las dudas nos ponen en situaciones incómodas.


Pienso que el verdadero desafío actual es el de estar cómodos en la incertidumbre. Lo incierto a puede hacernos titubear, pero en lo profundo de nuestro ser, existe una fuerza sutil, casi imperceptible, que nos guía. Esa fuerza es la intuición, esa voz interna que sabe lo que las palabras y las certezas no pueden explicar.


Seguir el camino correcto no siempre es una cuestión de lógica o de certezas tangibles, sino de confiar en lo que sentimos, en la dirección que nuestro corazón nos señala, incluso cuando no hay garantía de éxito. La intuición es un faro que ilumina nuestro camino, aunque a veces el mundo exterior nos ofrezca más ruido que claridad. Pero si aprendemos a escucharla, aunque sea en los momentos de mayor incertidumbre, nos llevará exactamente donde necesitamos estar.


El camino correcto no es siempre el más fácil, pero es el que resuena con nuestro ser más profundo. Es el que, aunque nos asuste o desafíe, nos hace sentir vivos, completos y auténticos. A veces, la sociedad nos empuja a seguir patrones, pero la verdadera magia radica en atrevernos a escuchar esa voz interna, ser auténticos, mostrar una parte de lo que somos a corazón abierto aunque nadie más lo entienda; eso es hacer una obra de arte; sea una obra de arte visual o una obra de arte de la vida misma.


Y así, cuando el miedo o la duda se presenten en tu camino, cierra los ojos por un momento. Respira. Siente lo que hay en tu interior. La intuición sabe el camino.


Al final, siempre hay una gran recompensa.

Mi carrito