¡Hola!
Gracias por llegarte a mi blog, mi nombre es Melanie y soy artista visual y creé este espacio en donde me gustaría hablar de procesos creativos y artes visuales. En estos momentos estoy en una etapa de exposición, por si no lo sabías, este próximo martes (4/07) quedará inaugurada la exposición Simbiosis Espectral en la Usina Cultural de Villa María (Sabatini 51) la exposición dará apertura a través de un vivo en el instagram institucional de la Usina @usinaculturalvm ... Esto es genial, porque si querés formar parte de la apertura, desde tu celular -¡sin moverte de tu casa!- podrás estar presente.
Esta etapa de exposición es emocionante, por lo menos para mí, porque me permite poder "presentar" de una mejor manera la temática que estuvo ocupando mi mente todo este tiempo y cómo quedó materializada. Todas las obras que hice en estos tiempos -o casi todas- al fin tienen un espacio en común y un recorrido en el que pueden relacionarse y nutrirse unas a otras. Siento una alegría enorme de que así suceda, sin embargo, estas instancias tienen un toque de locura a cuestas y tanta gestión que los dolores de cabeza son normales, pero ¡todo sea por el arte! o por lo menos una por exposición de arte.
Pero... empecemos por lo primero ¿Qué es una exposición de artes?
Las exposiciones de arte son espacios en donde se da a conocer al público determinadas producciones artísticas (objetos, pinturas, esculturas, etc.) y también actúan como activadores de pensamiento ya que los procesos artísticos que se exhiben interactúan en intercambian ideas con el público que las visita y que dialoga con ellas. Estas exposiciones pueden encontrarse en diferentes lugares, museos, galerías, centros culturales, incluso en el exterior... Lo que verdaderamente importa es lograr que una propuesta expositiva encuentre su mejor lugar...
Con Natalia Maldonado, el año pasado, iniciamos un colectivo denominado Viento Solar, en donde comenzamos a trabajar sobre la naturaleza y distintas formas de poder conectar con ella, comenzamos a pensar, a bocetar ideas, a intercambiar saberes y pensamientos... a jugar... Y poco a poco nació el proyecto Simbiosis Espectral, por aquel año no sabíamos bien la forma que iba a tener, pero teníamos ideas pensadas y comenzamos a trabajar sobre eso. Al tiempo, decidimos inscribirnos en la Beca del Fondo Nacional de las Artes y, para nuestra sorpresa, ¡quedamos seleccionadas! fue una mezcla de emoción y nervios porque ahora sí había que trabajar duro para trazar toda una exposición, y esto último se traduce en: hacer las obras, elegir obras para cada sala, elaborar textos, generar publicaciones, promociones, gestiones, y al final, estamos a puertas de una bella inauguración que gestionamos con mucho esmero, dedicación y tiempo. Ha transcurrido casi un año desde que nos propusimos esto y el próximo martes estará a la vista de quienes quieran llegarse a la Usina <3
Para no contar uno a uno TODOS los inconvenientes con los que, con alegría, pudimos saltar, me queda decirles que siempre pasa algo, y cuando "ese algo" no dejaba de preguntarme: ¿para qué exponer? Esa pregunta a con frecuencia ronda en mi cabeza y más en estas etapas, por eso quería aprovechar el post de este viernes, quizás, que salga un poco más tarde de la hora que acostumbro, pero poder reflexionar sobre esta instancia de la producción artística.
En primer lugar, siempre pensé en el arte como una plataforma que puede amalgamar absolutamente todo lo que se encuentra en el mundo, para mí, el arte es una plataforma básica en los pilares de la vida de las personas, mediante el arte se recurre a las emociones y al intelecto, al ingenio, la actividad y el disfrute, y así podría seguir nombrando un sin fin de posibilidades de lo que puede hacer el arte. Pero ahondando un poco más, también me interesa el poder mediador y de comunicación que tiene el arte para poder expresar una idea de una forma totalmente innovadora, en donde todo se expresa de una manera más sensorial y de estimulación.
Pensaba... El arte te ayuda a permanecer en el presente, en la conversación que sucede en ese mismo momento con el entorno...
Y ahí descubrí que dos aspectos eran muy importantes para mí; primero, que en esta era de la inmediatez en donde todo se necesita para ayer y en donde los casos de ansiedad y depresión suben cada vez más y más por la obligación de "ser productivo la mayor cantidad del tiempo", una exposición de arte puede ser la oportunidad para conectar con nuestro cuerpo, nuestros deseos, la oportunidad para detener la mirada y encontrar la quietud en alguna producción. Y, segundo, porque esa conversación que "se da con el entorno" es una conversación con uno mismo, es escucharse a través de un estímulo, entenderse para comprenderse, pienso, que en ese instante, uno conecta con su esencia misma. Eso que uno escucha, que a uno se vibra, es aquello que se despierta mediante el arte.
Me gusta pensar que el arte es una llave que devela los códigos internos de las personas para conocer el mundo, el arte nos hace recordar lo que habita en nuestro ser más profundo, en la esencia. Y llevar un poco de mi arte - en este caso aportando algunas de mis producciones al colectivo Viento Solar junto a Natalia- es poder materializar esa posibilidad, ese momento de encuentro con uno mismo -con la esencia de uno mismo-.
Las exposiciones permiten que artistas podamos dar a conocer nuestro trabajo, poder llegar a un público más amplio, publicitar nuestras producciones... pero cuando pienso en todo lo que les acabo de explicar en párrafos anteriores, esto último queda en segundo plano. Me gusta pensar que el arte une al mundo, aunque suene ambicioso, porque cuando tenemos la oportunidad de encontrarnos con la parte más íntima de nosotros mismos existe un camino inevitable hacia la unidad, el origen.
Todo esto pienso con respecto a las exposiciones y por qué me gusta participar de estas instancias y se público de algunas otras, sin importar la temática final que cada exposición tenga.
En este caso, el proyecto que presentamos con Nati, tiene mucho con ver con la conexión con uno mismo y la naturaleza. Más que contarles sobre él, me gustaría dejar escrito debajo el texto expositivo o memoria conceptual (para quienes no sepan qué es, vendría a ser el significado de la exposición), porque es bello en su totalidad y tiene un mensaje que para nosotras es importante transmitir ¡es el mensaje de nuestra exposición! ¿Qué más importante para nosotras ahora?
SIMBIOSIS ESPECTRAL
<<La arquitectura es siempre un salon multi-especies.>>
Emanuele Coccia
Es el humanx quién reordena la naturaleza hacia su conveniencia, quien mutila, desgarra
y distorsiona la realidad natural, y esta intervención genera una desconexión con el
contexto natural, con nuestro origen y nuestro ser.
En medio de la crisis climática, la explotación de los recursos naturales, los incendios
recurrentes, las alteraciones climáticas, entre muchas otras situaciones que ponen en
evidencia la crisis ambiental, la exposición Simbiosis Espectral indaga en diferentes
formas de aproximarnos al entorno natural empezando por tomar conciencia de quienes
somos y quienes queremos ser. Pretende crear un espacio de intercambio y reflexión
sobre la naturaleza en donde lo onírico se fusiona en el paisaje natural, proponiendo al
espectador un acercamiento hacia nuestros orígenes naturales, para re-pensar hipótesis
sobre el futuro del planeta y los sueños.
La naturaleza se abre paso y es protagonista desde el interior del espacio expositivo,
busca abrazar a lxs espectadores promoviendo la autoexploración; pareciera que lxs
humanxs olvidamos que hemos venido de la tierra. Conectar con la textura, los colores y
los patrones de la naturaleza, sumergirse y disfrutar una experiencia sensorial natural,
puede acercarnos un poco más a quienes somos.
Natalia Maldonado investiga esta conexión a través de figuras de cerámica abstractas y
la incorporación de naturaleza viva en sus esculturas. Sus piezas llevan dentro de sí la
dinámica natural, los procesos orgánicos mutantes y regenerativa de los cuerpos vivos e
invita a quienes se acerquen a explorar este mundo desde el tacto. Las formas sutiles y
orgánicas crean una atmósfera irrepetible, siempre cambiante; deja espacio para que la
vida misma se desarrolle en su nacer, crecer y morir.
Melanie Dealbera trabaja con los reflejos incluidos en sus instalaciones y fotografías.
Encontrarse con sus piezas supone enfrentarse a la mirada aparentemente similar, que
nos acecha desde otra dimensión, es allí donde lo onírico se camufla en el paisaje natural,
esta síntesis de la Forma, del Acontecimiento y la Sustancia puede parecer artificial e
imposible al filósofo (Bachelard 3;105) pero Dealbera sostiene que es el juego de
duplicidades y contemplación las que asombran al ojo y lo cautivan. E invita a mirarse de
manera íntegra al paisaje, encontrarse y reconocerse en la mirada propia desde una
dimensión orgánica.
Las figuras de cuerdas son a la vez prácticas de pensar y hacer, prácticas pedagógicas y
actividades cosmológicas (Harawey I; 38)
La exposición funciona como figuras de cuerda que nos unen a repensar nuestra
naturaleza y manera de habitarla. A explorar la potencialidad de nuestro cuerpo natural
incluido en la naturaleza a través de las múltiples sensaciones que genera un fragmento
de naturaleza
La experiencia de materia resignificada, montada en el espacio, se dispone en una labor
pedagógica que busca conectar al humanx con nuestros orígenes, generando un
intercambio de carga y descarga energética, un espacio de arquitectura interespecífica.
Colectivo Viento Solar
Me quedé pensando que luego de que todo este agite pase y que la apertura quede concluida, voy a poner a su disposición diferentes herramientas que, por lo menos a mí, me han ayudado para poder organizar y pensar (lo más que se pueda) una exposición artística, con sus distintas etapas y oportunidades a aprovechar.
Por ahora esto es todo lo que tengo hoy, para ustedes.
Si has llegado hasta acá, ¡gracias por leerme! Espero que puedas llegarte a esta exposición o a cualquiera, incluso, que te animes a hacer la tuya propia.
¡Abrazo grande y mucha luz!