¡Hola!
Gracias por llegarte a mi blog, mi nombre es Melanie y soy artista visual y creé este espacio en donde me gustaría hablar de procesos creativos y artes visuales.
Hoy quería escribir sobre algo que me parece sumamente importante en la actualidad, y que también me gusta muchísimo; se trata de algunas técnicas de cómo mejorar la comunicación de las producciones en redes sociales.
Muchas veces sucede que vemos más proyectos artísticos a través de redes sociales que en Museos u otras instituciones, y esto es normal gracias al uso de la tecnología principalmente después de la etapa de pandemia en donde comenzaron a abrirse exposiciones virtuales, algunas, que hoy en día se mantienen.
En mi opinión, jamás será igual ver imágenes de obras en redes sociales que poder apreciarlas en persona; sin embargo, navegando en las redes podemos descubrir muchísimos más artistas y ver algo que muy pocas veces se aprecia en los museos, que es el proceso de producción. Encontrarnos con una red social de un artista es sumergirnos en ese mundo en el que vive el artista, en donde nos cuenta un poco más de sus motivaciones, intensiones, formas de ver la vida y habitarla; y eso es lo que enriquece muchísimo su producción.
Muchas veces me pasa que me dejo atrapar por las obras bellísimas con un registro fotográfico que muestran la obra casi como si la estuviéramos viendo en persona, sin embargo, cuando quiero explorar un poco más allá me encuentro con textos que poco satisfacen mis curiosidades, muchas veces me encuentro con textos vacíos, o con palabras muy vagas como “procesos” o, peor aún, conceptos que no terminan de entenderse, frases metafóricas que, pienso yo, viven en la mente del artista porque ¡en serio no se entienden! y allí se termina todo el comentario de las imágenes. Con esperanzas empiezo a explorar imágenes anteriores, a ver si encuentro más imágenes que me ayuden a completar la historia, a fijarme en historias destacadas alguna anotación, pensamientos, más imágenes… comienzo a buscar la página web para saber más del artista y me decepciono cuando no encuentro otro lugar a dónde ir en busca de más información.
Termino pensando en ¿cuáles serán los pensamientos? ¿cuáles las motivaciones? ¿existe algún súper concepto trascendental de todos los trabajos o trabaja sobre conceptos más puntuales? ¿cuál es su filosofía de la vida? ¿hay algo más allá de la estética o sólo es estética? Sé que ninguna de las respuestas estará mal, pero mi intriga va más allá de la imagen.
En muchas ocasiones, en grupos de artistas más cerrados, he comentado estas inquietudes y la (mala) respuesta que he recibido es “¿por qué queres entender todo?” o “bueno, eso es lo que sucede en el arte contemporáneo, es tratar de hacer pensar al espectador”, y la verdad es que me parecieron respuestas de las más escuetas –por no decir otras palabras-.
En este momento quiero aprovechar a contarles que hay una diferencia gigante entre lo que es contar con sumo detalle todo lo que tiene que significar y por qué cada parte simbólica misma de la obra y otra muy diferente es contar qué es lo que estaba pensando en ese momento y por qué se hace. Mientras que la primera, sinceramente, no deja de ser tan interesante (qué útil fue para nosotros estudiantes de la cátedra de historia del arte saber qué significaba cada gesto, cada color en el cuadro, los tamaños, distintos símbolos, etc, para poder entender el contexto y significado de la obra) pero si podemos hablar de un acercamiento extremo a la obra. Mientras que en el segundo caso, existe un acercamiento a la obra desde otro lugar, desde el lugar de relatar tus ideales, pensamientos; lo que llamaríamos el famoso concepto, que de hecho se pide en cualquier inscripción a una exposición de arte, convocatoria, de más…
En cualquiera de los casos ambos textos son mejor que nada, y a esto le atribuiremos un por qué: acercar pensamientos mediante la palabra nos ayuda a relacionarnos mejor con la obra, nos abre más posibilidades de poder conectar con nuestro público e incluso más público, ya que este público puede entender mejor el lenguaje propio del artista, el porqué de su insistencia con ciertas técnicas y materiales, etc.
“Cuándo el público puede conectar con la obra, la obra crece”
Y esto es clave a la hora de poder desarrollarnos como artistas, de poder comunicar nuestro trabajo de tal forma que el arte llegue a otras personas ligadas o no al arte, y es vital incluso a la hora de poder comercializar nuestra producción.
Por eso quería comentarles algunas estrategias para poder comunicar mejor nuestras producciones, aprovechando las redes sociales. En esta oportunidad me voy a centrar en Instagram aunque hay miles de redes sociales que se pueden utilizar.
Lo principal es comprender las partes que conforman esta red social.
Ahora vamos por partes…
- El nombre de usuario es el nombre con el que podrán buscarnos en redes, se sugiere que sea simple para que sea más fácil de encontrar. Yo no uso la palabra “arte” o “art” pero generalmente ayuda a que la búsqueda sea mejor porque linkeamos enseguida el nombre con el oficio.
- El nombre es una primera presentación, se sugiere un nombre personal para que las personas puedan ubicar al artista (esto no funciona muy bien si las personas te conocen más por tu apodo que por tu nombre). En mi caso no, pero este nombre puede diferir del nombre o dirección de usuario.
- Lo que sigue es la categoría. Tener esto nos ayuda a saber de primeras el objetivo de la página. Si al abrir nuestro Instagram como usuario común, esta categoría no aparecerá. La categoría se le puede atribuir cuando pasamos nuestro Instagram a una cuenta comercial o de creación de contenido. (Les comparto un enlace en donde pueden encontrar más sobre estos aspectos AQUÍ.)
- La propuesta de valor. Esta parte en Instagram se llama Biografía, en la biografía puede ir un breve texto que hable de vos y una excelente opción es que puedas aportarle una propuesta de valor, es decir, qué es lo que ofreces, qué te diferencia del resto o cuál es tu motivación. En caso de que seas una institución o tengas tu espacio de exposición, podés incluir días y horarios de atención, si la entrada es gratuita o tiene algún coste, y si es libre o hay que pedir cita, esto último le ahorra UN MONTÓN al espectador que tiene en mente ir a visitarte pero no quiere comprometerse enseguida con una visita, o quizás, incluso, hayan personas que nunca se hubieran imaginado poder llegarse a tu lugar de trabajo, y vos podes ofrecerle esa posibilidad.
- El Hashtag propio es bueno tenerlo para que existan más posibilidades de que nuevos usuarios encuentren tu obra o que te mencionen sin tener que etiquetarte. En mi caso, es mi nombre, pero cada cual puede usar el # que le guste, lo importante es que tenga alguna relación con la producción que hacemos.
- Enlaces a más trabajos, páginas web u otro sitio que nos ayude a profundizar la información de nuestros trabajos. En mi caso ¡mi página web es súper reciente! Por lo que antes tenía distintos enlaces que me ayudaban a comunicar mi trabajo de una mejor forma, como por ejemplo: behance (una red social de portfolios que recomiendo), un sitio de google (google sites), catálogo de WhatsApp Bussines (voy a dejar un tutorial en recursos gratuitos para que puedas descargarlo), entrevistas, etc. Podés empezar con lo que más te guste, incluso podes subir un catálogo en PDF! … Esto ayudará a que los espectadores puedan profundizar en tus producciones, e incluso, adquirir alguna…
- La Dirección de residencia es súper importante porque si bien, hoy en día, los envíos se han agilizado y estamos más acostumbrados a enviar y recibir obras, o a trabajar de manera remota, es súper importante saber de dónde proviene el artista (si está cerca o muy lejos de nuestra residencia) porque así podemos tener una idea del contexto de producción, lugar de donde proviene y la cercanía con nosotros, etc.
- Historias destacadas. Hay muchísimas cosas que se pueden hacer a través de historias destacadas, las historias destacadas ayudan a proporcionar información acerca de nosotros: nuestra imagen, nuestras preferencias, nuestros productos o servicios, exposiciones nuevas, o proyectos.
- Por último, el Feed, que son las publicaciones que se hacen regularmente, sugiero que en este apartado uno se pueda extender un poco más contando de qué va aquello que publican, animarse a más que un juego de palabras, a más bien, charlar con el espectador contando de qué va todo eso y por qué les importa publicarlo, animarse a comentarles que las obras están a la venta, que pueden ver más de sus trabajos en algún enlace, etc. En recursos gratuitos voy a dejarte una forma de aprovechar mejor el feed de Instagram + una forma de poder hacer sorteos ¿sabías que los sorteos no se hacen tan a la ligera? En el artículo te cuento brevemente)
Y esto es todo lo que tengo por hoy, para ustedes.
Si has llegado hasta acá, ¡gracias por leerme! Espero que puedas aplicar estas técnicas.
En mi página que está escrita debajo, en el apartado de recursos gratuitos, hay unas plantillas descargables que son completamente gratuitas por si quieren usar a modo de moldeo.
Y bueno, eso es todo,
¡Abrazo grande y mucha luz!